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ABANS D'ARA

La Barcelona de los años cuarenta

Fragments del reportatge de Josep Maria Huertas Claveria (Barcelona, 1939-2007) a Tele/eXpres el 13-I-1973. La immediata postguerra evocada en el tardofranquisme.

Los folletos nos hablan de una Barcelona romana, medieval, del Ensanche; hay guías formales con postales gigantes que reproducen las tumbas de la plaza de la Villa de Madrid, la iglesia de Santa María del Mar, la atractiva cuadrícula que se divisa en los días claros desde el Tibidabo… No hablan, en cambio, de otras épocas y otros aspectos menos gloriosos externamente, pero donde se localizan igualmente claves decisivas para comprender la evolución de la ciudad hasta estos años setenta de voraz especulación y sumisión incondicional a las exigencias del transporte privado. Una de esas épocas ha sido la que hemos revivido con Víctor Mora, un hombre que vivió intensamente la ciudad vieja […] en los difíciles años cuarenta, y que la recrea en su momento a través de un libro recién publicado, "Els plàtans de Barcelona", que ya vio la luz en francés hace seis años. Es, en cierto modo, el antifolleto turístico bajo el que palpitan unas maneras de ser y de vivir que determinan infancias y adolescencias subalimentadas, vidas adultas silenciosas y truncadas, vejeces difíciles…

Alguien -no recuerdo ni dónde ni cuándo- ha afirmado que la Boquería, o San José, es el mercado más bonito del mundo. […]

-Yo venía cada día a la Boquería. Mi madre tenía una parada en el mercado y aquí pasé buena parte de mi infancia. De aquel tiempo me quedó, sobre todo, la imagen de los pobres en días de mucho frío. Hacían cola para recoger la sopa popular y luego se calentaban con un fuego que encendían donde ahora está el aparcamiento de la Garduña. La sopa la recogían con unas latas de atún vacías.

"Era un época, la de los años cuarenta, en que escaseaba la comida. Se comían muchos boniatos y farinetes , pero así y todo recuerdo que las frutas tenían mejor aspecto que las de ahora. Había uno que llevaba siempre una flor en el ojal de la chaqueta, todos los días, y eso a pesar de que debajo no llevaba ni camisa… […]

Riure, malgrat tot
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EDICIÓ PAPER 10/12/2017

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