Altsasu

Cualquier expresión de hostilidad y de crítica a la Guardia Civil se convierte en terrorismo

Si, en primer lugar, tú crees que la unidad de España es el valor supremo, político y moral, y que su defensa está por encima de cualquier otra consideración. Si, en segundo lugar, tú sitúas constitucionalmente la defensa de este bien supremo como una responsabilidad de las fuerzas armadas, y sobre todo de la Guardia Civil. Entonces, en tercer lugar, inevitablemente acabarás construyendo una burbuja de protección absoluta de la Guardia Civil, para que nadie deje a la intemperie a quien tiene la misión de defender lo que para él es más sagrado. Con esta lógica, cualquier expresión de hostilidad y de crítica a la Guardia Civil se convierte en terrorismo, porque toca un pilar fundamental del Estado. Una mirada de odio, una canción, un poema, una pelea de bar, se convierten terrorismo si cuestionan algún guardia civil, para evitar sensación de que no se la protege incondicionalmente por parte del Estado. Es en esta lógica en la que se inscribe la situación de los jóvenes de Altsasu. Es esta lógica la que planeó en el juicio del 'procés', cuando se hablaba del 1 de Octubre. Una lógica explícita, clara y precisa. Que tiene mucho que ver con los fundamentos ideológicos del Estado. Que tiene mucho que ver con el concepto de razón de estado. Que tiene muy poco que ver con los valores de una democracia.

EDICIÓ PAPER 17/08/2019

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