El Tribunal Supremo tramitará las recusaciones de cuatro magistrados

Se nombrará instructor y la Sala del 61 presidida por Carlos Lesmes resolverá a primeros de septiembre

El Tribunal Supremo tramitará las recusaciones presentadas por las defensas de cinco procesados independentistas contra cuatro magistrados del futuro tribunal del juicio oral del caso de rebelión, malversación y desobediencia. Los magistrados recusados son el presidente de la Sala Segunda, Manuel Marchena, y los magistrados Andrés Martínez Arrieta, José Ramón Berdugo y Luciano Varela.

En una providencia acordada por la Sala de Admisión y Enjuiciamiento, los cinco magistrados resolvieron iniciar la tramitación del incidente de recusación. La defensa de Jordi Turull, Josep Rull y Jordi Sánchez elevó el pasado viernes, día 27, al Supremo, su solicitud de recusación. Y hoy lunes lo hizo la defensa de Oriol Junqueras y Raül Romeva.

Según anticipamos hoy mismo, las recusaciones podían ser rechazadas de plano, como hizo el magistrado instructor, Pablo Llarena, con la presentada por la defensa de Carme Forcadell el pasado 6 de junio, o considerar que era necesario disipar las dudas sobre la apariencia de imparcialidad del tribunal mediante la tramitación del incidente.

Fuentes solventes indicaron a ARA que todos los miembros de la Sala de Admisión y Enjuiciamiento –a los cuatro recusados se une el magistrado Antonio del Moral- estimaron conveniente tramitar la recusación.

Un argumento tan evidente como poderoso ha sido que al mantenerse al margen de la instrucción, la Sala de Admisión y Enjuiciamiento no debía entrar en liza resolviendo la recusación, cuya suerte deberá considerar otra sala especialmente prevista para estos trámites.

Se trata de la Sala del artículo 61 de la ley Orgánica del Poder Judicial (LOPJ), una sala que preside el presidente del Tribunal Supremo y del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y está integrada por 15 magistrados: los presidente de cada sala del Tribunal Supremo a los que se une el magistrado más antiguo y más moderno por sala. El presidente de la Sala Segunda, Marchena, será sustituido ya que está entre los recusados; también será sustituido Pablo Llarena, que forma parte de la sala del 61 por ser el magistrado más moderno de la Sala Segunda.

El Supremo, por tanto, con esta posición ya adoptada de antemano, ha dictado una providencia por la que se da traslado a las partes para que se pronuncien en un plazo de tres días.

Una vez iniciada la tramitación, se nombrará un juez instructor, encargado de recopilar toda la documentación durante las próximas semanas. A primeros de septiembre, Lesmes citará a la sala del 61 para examinar las conclusiones del magistrado instructor y adoptar una decisión.

EDICIÓ PAPER 12/08/2018

Consultar aquesta edició en PDF