Bien está lo que mal acaba

La sentencia da la razón a Rato y al Banco de España y apenas roza la hecatombe de Bankia

Los 134 folios de hechos probados de la sentencia de la salida a bolsa de Bankia son un tributo a Franz Kafka. En su libro 'El proceso', el sacerdote dice: "Hay quien dice que la historia no da derecho a emitir un juicio sobre el guardián. Cualquiera que sea la opinión que nos merezca, es un servidor de la ley, o sea, que pertenece a la ley y escapa al juicio humano". En los hechos probados, los magistrados de la sección cuarta de la Audiencia Nacional, Ángela Murillo, presidenta y ponente, Teresa Palacios y Juan Francisco Martel, no es que se abstengan de emitir juicio como tal sobre los guardianes -al fin y al cabo, ¿qué otra cosa son el Banco de España y la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV)?- sino que exponen en 134 folios todo lo que los guardianes han explicado durante la instrucción. Lo han comprado todo. 

Pero la pregunta es la del refrán español: si está bien lo que bien acaba, ¿por qué está bien, según los magistrados, lo que mal ha acabado? Lo que escandalosamente ha llevado a ponerle en la cartera 19.000 millones de euros a José Ignacio Goirigolzarri después de destituir a Rodrigo Rato, como el mismo ha narrado en el juicio oral.

"A mí me echa Rajoy", declaró Rato; lo que los magistrados no parecen haber escuchado. Ni hablan de destitución sino de dimisión, y olvidan en los hechos probados los 19.000 millones que extrajo Goiri de Luis de Guindos a primeros de mayo de 2012, que se unirían a los 4.465 millones de participaciones preferentes convertidas en capital.

¿Puede haber mejor prueba de que eso que la sentencia dice que ha estado bien -la fusión de las siete cajas en BFA-Bankia, la salida a Bolsa del 20 de julio de 2011, todo controladísimo, aclara, por el Banco de España y la CNMV, y el nivel de provisiones para cubrir futuros saneamientos- no lo ha estado porque ha acabado como el rosario de la aurora? Con la intervención de Bankia y su salvamento con dinero público, que dio al Estado el 61,4% del capital de la entidad a través del FROB-BFA.

La versión de los hechos probados es la descripción que ha dado el Banco de España y la CNMV. Es una versión descriptiva.

Antes de comenzar el juicio oral, en 2018, trascendió que la magistrada ponente Murillo estaba preparando el material de la instrucción. Y cuenta la anécdota que le intrigaba por qué los ejecutivos imputados del Banco de España se habían ido, por así decirlo, de rositas, habida cuenta de que ni el juez instructor Fernando Andreu ni el fiscal Alejandro Luzón quisieron nunca acusarles. Si fueron imputados finalmente se debió a un auto de la magistrada Clara Bayarri, de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. Y se les archivó poco después la causa. 

Murillo ha encontrado la respuesta: se fueron de rositas porque bien estaba lo que hicieron. La sentencia entiende que la información aportada en el folleto de salida a Bolsa estuvo perfecta, alertando de los riesgos. Se da de patadas con las sentencia de la sala primera de lo Civil del Tribunal Supremo de primeros de 2016.

"La incorrección, inveracidad, inexactitud o los errores contables del folleto llevan a concluir que la información económica, financiera y contable divulgada al público suscriptor resultó inexacta e incorrecta en aspectos relevantes, primordiales y sustanciales, como son los beneficios y las pérdidas de la sociedad emisora; por tanto, se vulneró la legislación expuesta del Mercado de Valores".

Añade que "en el folleto constaba como dato relevante de solvencia un beneficio anunciado de 309 millones de euros, cuando lo cierto es que las cuentas finales de Bankia del ejercicio 2011 reflejan una pérdida real y efectiva de 3.030 millones de euros".

Mira por dónde, los inversores minoristas fueron resarcidos íntegramente por Bankia con 1.840 millones de euros por esta y otra sentencia similar de la sala primera de lo Civil del Supremo. ¿Pedirán los accionistas de Bankia que devuelvan el dinero amparándose en la sentencia que ha dictado hoy la sección cuarta de la Audiencia Nacional?

Cerramos con Kafka. El sacerdote señala: "El guardián ha sido llamado por la ley a cumplir un servicio; dudar de su dignidad equivaldría dudar de la ley". K: "Estoy completamente de acuerdo, porque si uno se adhiere a ella, debe considerar cierto todo lo que dice el guardián". El sacerdote: "No, no hay que creer que todo es verdad; hay que creer que todo es necesario". Josef K concluye: "Una opinión desoladora. La mentira se convierte en el orden universal".

EDICIÓ PAPER 17/10/2020

Consultar aquesta edició en PDF