POLÍTICA

Yolanda Díaz, la ministra que avisó del efecto negativo de negociar la reforma laboral

La 'normalización' de EH Bildu en las instituciones, objectivo estratégico del pacto

 “El cabreo que ha cogido la ministra de Trabajo ha sido morrocotudo. Y mira que advirtió que el tema tendría un efecto negativo sobre la mesa de diálogo. Es ella quien está elaborando el proyecto de reforma”. Yolanda Díaz no ha dicho en público una sola palabra, es cierto, sobre el llamado pacto para derogar la reforma laboral acordado entre PSOE, Unidas Podemos y EH Bildu, al hilo de la quinta prórroga del estado de alarma el pasado miércoles 20 de mayo, pero según fuentes consultadas por ARA ha expresado al presidente del Gobierno, su completa disconformidad con la “operación” habida cuenta de que, sin conocer detalles de la negociación, había advertido de sus consecuencias negativas sobre el diálogo social.

Esas fuentes añaden que el desbordamiento del Gobierno explica el hecho de que el papel que hizo llegar EH Bildu a la portavoz del PSOE en las Cortes, Adriana Lastra, no fuera sometido a un intercambio interno de criterios, dentro del partido. Lastra informó al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, quién de hecho, sin comprobar el detalle, fue quien dio el sí durante el debate de la prórroga del estado de alarma a la portavoz de EH Bildu, Mertxe Aizpurua, quien así lo interpretó en su segunda intervención. Pero esta circunstancia evidencia que Sánchez desconocía un punto de lo pactado: que no se debía decir nada hasta después de la votación.

Asimismo, señalan esas fuentes que Pablo Echenique, portavoz de Unidas Podemos, recibió una copia de la propuesta, y la compartió con Pablo Iglesias. “Pero Echenique no tuvo protagonismo en el intercambio de opiniones”. Unidas Podemos aceptó en el acuerdo de coalición progresista, firmado por Sánchez e Iglesias el del 30 de diciembre de 2019, el planteamiento el punto 1.3 (“derogaremos la reforma laboral. Recuperaremos los derechos laborales arrebatados por la reforma laboral de 2012”) en el cual se enumeraba la anulación de tres puntos concretos (despido por absentismo causado por bajas de enfermedad; las limitaciones de ámbito temporal del convenio colectivo y la prioridad de los convenios de empresa sobre los sectoriales).

Pero siempre su posición ha sido la de derogar “íntegramente” la reforma laboral. Por tanto, la redacción propuesta por EH Bildu agradaba a Iglesias. Y su defensa de que el pacto debía cumplirse obedecía más a difundir un slogan de izquierda en momentos en que el gobierno se apoya en Ciudadanos, ante el abandono de Esquerra Republicana de Cataluña, que al montaje de una operación como tal. Pero tanto para Sánchez como para Iglesias había otra dimensión del acuerdo: la 'normalización' de EH Bildu dentro de las Cortes. Esto es, la aceptación de que forman parte activa del juego y la aritmética parlamentaria nacional.

En este sentido, se valora más que la reforma laboral el segundo punto del acuerdo según el cual "las entidades locales, forales y autonómicas dispondrán de mayor capacidad de gasto para políticas públicas destinadas a paliar los efectos sociales originados por la crisis del Covid–19. Para las entidades locales, estos gastos en políticas sociales serán exceptuados del cómputo de la regla de gasto". Este sábado 23 de mayo, la candidata de Elkarrekin Podemos-IU a la lehendakaritza en las elecciones vascas del 12 de julio, Miren Gorrotxategi, declaró que el "entendimiento PSOE, Podemos, Bildu en Madrid posibilita más que. nunca un gobierno tripartito de izquierdas que gestione la reconstrucción de Euskadi para la mayoría social vasca" este mismo julio”.

Sin embargo, fuentes consultadas por ARA apuntan que la procesión va por dentro en Podemos Euskadi. “Les ha caído muy mal la entrega de un arma de propaganda como el de la reforma laboral, porque han llenado de contenido la campaña a EH Bildu. Sobre todo, cuando las encuestas apuntan a un descenso importante de Podemos en el País Vasco”. 

El desenlace de lo que finalmente se ha revelado como una comedia de enredos ilustra de qué manera en el gabinete influyen los lobbiesempresariales.  La ministra Nadia Calviño persuadió a Sánchez de rectificar el papel firmado por Lastra después de mantener conversaciones con el presidente de la patronal CEOE, Antonio Garamendi.

Iglesias invocó la locución latina Pacta sunt servanda (los pactos deben cumplirse) al defender el jueves 21 el acuerdo firmado. Sánchez a su vez había impuesto, poco después de conocerse el acuerdo la noche del miércoles 20, la formula Rebus sic stantibus o “estando así las cosas”: con la patronal, los sindicatos y buena parte de los ministros en contra, las estipulaciones de lo pactado se modificaban. Un pacto, todo hay que decirlo, para uso propagandístico que por su difusión y sus protagonistas -EH Bildu- ha afectado la palabra y la solvencia del gobierno. Que el contenido real fuera difuso a nadie le importa. En primer lugar a EH Bildu, quien no objetó la matización del PSOE ya que su uso electoral está asegurado.

EDICIÓ PAPER 28/11/2020

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