FMI sobre Bankia: “Los españoles sugirieron publicar las conclusiones preliminares y el staff estuvo de acuerdo”

El exministro niega en el juicio que él hubiera hecho la solicitud

El exministro de Economía y actual vicepresidente del Banco Central Europeo, Luis de Guindos, negó ayer en el juicio oral, donde declaró como testigo y con obligación de decir verdad, que España solicitara al Fondo Monetario Internacional (FMI) la publicación anticipada el 25 de abril de 2012 de las conclusiones preliminares de un informe sobre el sistema financiero español previsto para difundir en el mes de junio de aquel año en el que se aludía a diez entidades españolas y ponía a Bankia en el ojo del huracán de los mercados.

Esa publicación -solicitada por España, según un correo del FMI que hace público ARA- aceleró la explosión del Grupo BFA-Bankia, llegando la onda expansiva al lunes 7 de mayo, día en el que Rodrigo Rato presentó la dimisión y fue sustituido horas después por José Ignacio Goirigolzarri, quien obtuvo ayudas públicas del gobierno español por 22.840 millones de euros canalizadas después a través de un rescate bancario a medida impuesto por el Eurogrupo en junio de 2012 al gobierno de Mariano Rajoy.

De Guindos declaró como testigo en dos oportunidades, en marzo de 2013. Se acogió a la oferta del juez Fernando Andreu de prestar declaración por escrito en su calidad de ministro. Como en el primer cuestionario no respondió a todas las preguntas de la acusación popular, tuvo que completar las respuestas.

En su relato, señaló entonces que recibió a la jefa de la misión del FMI el 15 de febrero de 2012, la economista Ceyla Pazarbasioglu, quien le pidió una “reunión urgente”. Le expresó “la existencia de graves problemas en el grupo BFA-Bankia donde estimaban importantes necesidades de capital”. Los trabajos -un informe quinquenal sobre el sistema financiero de España, país incluido entre los sistémicos del llamado Programa de Evaluación del Sector Financiero (FSAP en su acrónimo inglés)- debían finalizar el 25 de abril.

De Guindos explicó en su declaración por escrito de marzo de 2013 que el 19 de abril de 2012 habló en Washington, por segunda vez, sobre la situación de Bankia con la directora gerente del FMI, Christine Lagarde. “En estas reuniones, la situación específica de BFA-Bankia fue el asunto principal del encuentro, tanto por la magnitud del problema como por el riesgo de contagio al resto del sistema financiero español dado su carácter de entidad sistémica”, señaló el entonces ministro.

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De Guindos omitió en su testimonio las reuniones del 8 de abril, 4 y 6 de mayo, de 2012, con Rodrigo Rato (Bankia), Francisco González (BBVA), Emilio Botín (Banco Santander) y Isidro Fainé (CaixaBank) en su despacho de La Castellana para examinar la situación del sector financiero y especialmente la inestabilidad causada por la situación de Bankia en los mercados. Pero esos encuentros trascendieron cuando prestaron declaración González, Botín y Fainé.

En su libro  España amenazada, el entonces ministro señala que el 15 de febrero citado la economista del FMI al hablar de la gravedad de Bankia “nos ofreció, ya en aquel momento, reflejarlo así en el comunicado final, aunque sin nombrar a Bankia”. De Guindos se queda ahí. Parece descargar la culpa en la jefa de la misión.

Pero el ARA tiene la evidencia de que el FMI anticipó las conclusiones preliminares en el comunicado del fin de la misión del 25 de abril de 2012 a petición de España. El correo electrónico enviado por la subjefa de Comunicación del FMI, Ángela Gaviria, a este cronista, el 19 de febrero de 2013, contesta a la pregunta, formulada por correo el 14 de febrero de 2013 de “si el gobierno español solicitó al FMI que se hicieran públicas las conclusiones en abril, antes del informe previsto para junio de 2012" 

La respuesta llegó después de algunos rodeos, el 19 de febrero de 2012. Según el correo “los españoles sugirieron que se publicaran las conclusiones preliminares y el staff del Fondo estuvo de acuerdo, lo cual es generalmente el proceso a seguir”.

Ayer, De Guindos restó, por videoconferencia, la importancia que había otorgado hasta ahora al FMI y a otras instituciones internacionales en el desenlace de la crisis de Bankia, y aseguró que no había tenido nada que ver con la publicación anticipada de las conclusiones, "Quien crea que el ministro de Economía de un país puede afectar a los comunicados del FMI se equivoca absolutamente", ha enfatizado. 

Tres años después del correo electrónico dirigido a este cronista, la Oficina Independiente de Evaluación (OIE) del FMI, dejó constancia en un informe del 8 de julio de 2016 que la publicación del 25 de abril de 2012 se realizó “a petición del Gobierno español”.

¿Por qué fue importante esa publicación? El texto, referido a un grupo de bancos españoles en reestructuración, afirmaba: “Es fundamental que estos bancos, especialmente el más grande, tomen medidas rápidas y decisivas para fortalecer sus balances y mejorar las prácticas de gestión y gobierno”. Según el informe citado de la OIE de julio de 2016 se señala: “En el contexto del momento, fue claro para todos los observadores que el banco señalado era Bankia”. 

 

Ayer De Guindos describió la situación terrorífica de las cifras de Bankia en abril de 2012, que nadie creía, dijo, y señaló que el Ministerio de Economía no participó -después del cese de Rato- en el plan de Goirigolzarri al que el Gobierno apoyó con ayudas de 22.840 millones. Sin embargo, la realidad fue otra. 

En el acta de la reunión del consejo de administración de Bankia del 16 de mayo de 2012 se puede leer: “Se está trabajando con el Ministerio de Economía, Banco de España, CNMV y auditor externo para fijar la cantidad necesaria para acometer el saneamiento y posteriormente instrumentar el desembolso”.

EDICIÓ PAPER 20/04/2019

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