Cospegate, una renuncia que no frena más audios de la pareja Cospedal-López del Hierro

¿Conocía Mariano Rajoy la relación con Villarejo?

ERNESTO EKAIZER
ERNESTO EKAIZER

 Mientras el estado mayor del diario digital Moncloa.com preparaba ayer la nueva salva prevista para este martes día 6 de noviembre sobre las relaciones de María Dolores de Cospedal con el comisario José Villarejo, la ex secretaria general, que ha renunciado a la Comisión Ejecutiva del partido Popular conservando el escaño, ha sostenido que era su “obligación” mantener esos contactos y encargos. Este martes 6, la pareja Cospedal-Ignacio López del Hierro asumen pleno protagonismo de las operaciones.

Tras revelar este lunes 5 la operación encargada para desacreditar al entonces ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, a través del uso de aspectos de la vida privada de su hermano Alejandro, a quien el comisario presentó en su reunión con la entonces secretaria general del Partido Popular, el 21 de julio de 2009, cinco meses después de judicializarse el caso Gürtel en la Audiencia Nacional, como “el punto débil que podéis utilizar”, se esperan nuevas episodios en las próximas horas.

Cospedal  ha explicado que ha mantenido “varias reuniones” con el comisario –hasta ahora solo ha trascendido la del 21 de julio de 2009 por lo que parecen avecinarse otros audios de los cuales ella es plenamente consciente- y que era parte de su tarea.

“Siempre lo hice pensando y sigo pensando que era mi obligación como secretaria general para tener toda la información posible acerca de los hechos que pudieran perjudicar a mi formación y en ese sentido actué, porque mi lucha contra la corrupción que pudiera afectar a mi partido ha sido siempre una prioridad en mi función como secretaria general”, escribió en un comunicado.

Ya con anterioridad, cuando trascendieron  otros encargos, como el de investigar a Javier Arenas, vicesecretario de Política Autonómica y Local en aquellos días de 2009, Cospedal explicó que era su “obligación” informarse con Villarejo en el contexto del caso Gürtel sobre la corrupción.

Pero las conversaciones y el encargo que ella y su pareja y marido han realizado tenían otro propósito distinto al de luchar contra la corrupción que “pudiera afectar” al PP. Según los datos aportados por Villarejo se trataba de obstruir, burlar y tornar ineficaz la acción de la justicia usando datos que el comisario conocía por su participación en la Dirección Adjunta Operativa (DAO) de la Policía.

Fuentes jurídicas consultadas señalan que el comunicado difundido ayer en el que renuncia a la dirección del partido sugiere que además de desactivar la acción de la justicia –cosa que se concretó en tres chivatazos sobre registros, detenciones y una investigación en curso, en Alicante- Cospedal buscaba datos contra el entonces tesorero nacional, Luis Bárcenas, y Javier Arenas.

En otros términos: que la información que debía aportar Villarejo podía servir para ajustar cuentas con un sector del partido al que Cospedal soñaba con depurar desde el momento en que fue nombrada secretaria general, en la Convención de Valencia del PP, en junio de 2008.

Mariano Rajoy impidió que Cospedal se hiciera, en dicha convención, con el control de la tesorería y gerencia del partido. La candidata de la nueva secretaria general era Carmen Navarro.

Pero Rajoy prefirió nombrar a Luis Bárcenas, hasta entonces gerente, para cubrir la vacante de Álvaro Lapuerta, tesorero nacional nombrado por José María Aznar en 1993 después de un paréntesis en la que Francisco Álvarez-Cascos se hizo cargo de la tesorería tras la crisis del caso Naseiro. Cospedal nombró finalmente a Navarro en 2010, al forzar la renuncia de Bárcenas.

Cospedal, pues, ha venido a decir: "la política es esto", lo que ella hizo estaba en su nómina del PP –algo que lógicamente debía conocer Mariano Rajoy ya que la información debía ser compartida-, como más tarde, en julio 2010, por ejemplo, se podría comprobar en la grabación de la conversación mantenida por la presidenta del PP en Cataluña, Alicia Sánchez-Camacho, y María Victoria Álvarez la exnovia de Jordi Pujol Ferrusola, en el restaurante La Camarga, en el carrer d’Aribau, en el Eixample de Barcelona.

EDICIÓ PAPER 09/12/2018

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