Último intento para evitar el confinamiento total

La ciudadanía tiene que ser consciente de que está en juego volver a parar la economía

El gobierno de la Generalitat ha aprobado este jueves un nuevo paquete de medidas restrictivas para evitar la propagación del coronavirus después de comprobar que el impacto del cierre de bares y restaurantes ha resultado insuficiente. A partir de este viernes no se puede entrar ni salir de Catalunya sin una causa justificada y, además, de viernes a lunes tampoco se podrá salir del municipio.

El objetivo es reducir al máximo la movilidad del fin de semana, los viajes a las segundas residencias, que se han demostrado como una de las vías principales de propagación, y cualquier tipo de contacto social amplio. Por este motivo también se han cerrado actividades culturales, como por ejemplo el teatro y el cine, deportivas y extraescolares. El grado de restricciones busca lanzar un mensaje: que todo el mundo se quede en casa y reduzca al máximo el contacto con personas que no sean la propia burbuja de convivencia.

Este nuevo paquete de medidas se presenta como un último intento de evitar el confinamiento domiciliario que se impuso en el mes de marzo y que resultó tan perjudicial para la economía como traumático para muchas personas. Por lo tanto, es imprescindible que la ciudadanía tome conciencia de la situación antes de que se tenga que recurrir a medidas más drásticas y que afectarían mucho más a nuestro día a día.

La consejera de Salud , Alba Vergés, fue este jueves muy clara: si no se para la espiral de contagios, en menos de un mes el sistema sanitario estaría como en el peor momento de la primera oleada. Ahora mismo ya hay en las UCI más ingresados por covid que por no covid, una situación que no se daba desde la anterior oleada. Si no se hace nada, los actuales 434 ingresados en la UCI se podrían doblar en 15 días y triplicar en un mes, según advirtió Vergés, cosa que situaría la cifra en el pico de la pandemia del abril pasado.

Por lo tanto, sería una irresponsabilidad no tomar medidas, por duras que sean, destinadas a aplanar la curva de contagios si no queremos que el sistema sanitario se vuelva a colapsar. Ahora bien, como sociedad también tenemos que ser conscientes de que habrá que ayudar a los sectores afectados y hacer sacrificios de todo tipo para que de esta crisis no salgamos con unos sectores determinados de la economía hundidos. Desde este punto de vista, el Govern tendría que ser diligente en la gestión de las ayudas, que este jueves se ampliaron para los sectores más afectados, y no permitir que haya trabas informáticas, burocráticas o de cualquier otro tipo.

Del mismo modo, el Govern tiene que luchar para conseguir el máximo de recursos, tanto en la tramitación de los presupuestos del Estado como de los fondos europeos, puesto que en este contexto cada euro cuenta y Catalunya no se puede quedar atrás. Hay que presentar batalla en todos los escenarios y estar en todas las mesas donde haya recursos en juego. La crisis solo la superaremos si hay un compromiso ciudadano para parar los contagios, y si las administraciones son capaces de dar una respuesta enérgica a la crisis económica provocada por el covid. Si una de las dos cosas falla, el futuro se dibuja muy negro.

EDICIÓ PAPER 28/11/2020

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