Quién es Josu Ternera y qué papel ha tenido en la historia de ETA

Josu Urrutikoetxea ha sido una persona clave en la disolución de la organización terrorista

Durante años la sola mención del nombre de Josu Ternera era sinónimo de atentados, bombas y destrucción. Con él al frente del aparato militar, ETA desplegó a principios de los 80 una ofensiva mortífera que llegó a acercarse al centenar de muertos en 1980. Era duro. Se opuso a las conversaciones de paz de Argel con el gobierno socialista de Felipe González de 1989, año en el que fue detenido en Francia. Es posiblemente por este historial que siempre fue un peso pesado del mundo abertzale, alguien con autoridad que, en los años anteriores a la disolución definitiva de ETA en 2018, tuvo un papel clave en este proceso. Pasó de ser un hombre de guerra a un hombre de paz. Estaba en un lugar desconocido desde que huyó de España en 2002. Hasta hoy, que ha sido detenido en Francia.

Urrutikoetxea entró en el frente militar de ETA en 1971, con 21 años y con Franco todavía vivo. Rápidamente destaca por la audacia de alguno de sus golpes, como el robo de 3.000 kilos de explosivos en Hernani en 1973, una parte de los cuales se utilizarían en el atentado que acabó con la vida del presidente del gobierno, el almirante Carrero Blanco. En 1980, con 30 años, entra a formar parte de la dirección de ETA coincidiendo con el periodo más sanguinario de la organización. De hecho, posteriormente será acusado de haber ordenado algunos de los atentados más mortíferos, como el que se hizo contra el cuartel de la Guardia Civil de Zaragoza, en 1987, en donde murieron 11 personas.

Fue detenido en 1989 y desde entonces pasa por diferentes situaciones judiciales hasta que, ya en libertad, decide dar el salto a la política al lado de Arnaldo Otegi, en 1998, cuando es elegido diputado de Euskal Herritarrok por la circunscripción de Vizcaya. Su elección como miembro de la comisión de derechos humanos de la cámara causó indignación en los partidos unionistas.

Es aquí donde se forja el tándem clave para el proceso de paz en Euskadi: Otegi-Ternera. El primero es un líder político carismático y el segundo tiene ascendencia sobre una organización armada que continúa en plena actividad. La justicia española reactiva diferentes causas contra Ternera, que en 2002 decide huir y se reintegra a la cúpula política de ETA. Desde allí, y en coordinación con Otegi, tendrá un papel clave en todas las negociaciones de paz.

El 21 de junio de 2005 Ternera se reúne en Ginebra con el enviado del gobierno de Zapatero, el socialista vasco Jesús Eguiguren, entonces presidente del PSE. Su buena relación acabará dando frutos con los años. Los dos son euskaldunes y quieren acabar con la pesadilla de la violencia. El primero ha visto morir a muchos compañeros de partido. El segundo ha participado en la lucha armada de forma directa y también conoce el precio que debe pagarse. Un hijo suyo, Egoitz, también ha entrado en ETA.

Después de muchas vicisitudes e intentos fallidos se llega a una fecha clave: el 20 de octubre de 2011. Aquel día ETA anuncia, a través de un comunicado emitido por la BBC, una tregua indefinida que con el tiempo acabaría siendo definitiva. El último servicio de Josu Ternera fue poner la voz al comunicado de disolución de ETA. Los estados, sin embargo, no perdonan. Y ahora que ya no es un interlocutor para nada y ETA no existe, han decidido detenerlo.

  • Etiquetes

EDICIÓ PAPER 18/05/2019

Consultar aquesta edició en PDF