CRÒNICA

Rosalía, Messi, Picasso y Jon Snow: quién hay en el nuevo Museo de Cera de Barcelona

El museo vuelve a abrir en la Rambla este viernes con un 70% de las figuras renovadas

La series se han apoderado con fuerza del imaginario colectivo: los protagonistas de La casa de papel en pleno atraco, liderados por Úrsula Corberó y Alba Flores, abren el recorrido del nuevo Museo de Cera de Barcelona, que vuelve a abrir este viernes con 28 espacios temáticos y un 70% de las más de 120 figuras renovadas.

Más adelante hay un espacio dedicado a Juego de tronos, donde Jon Snow parece asimilar estoicamente las figuras (más bien terroríficas) de un médico y una enfermera que hay en la entrada para homenajear a los sanitarios por su trabajo para luchar contra el covid. En este mismo espacio corta la respiración una de las esculturas más caras y laboriosas, un dragón feroz que causa asombro. Y entre los nuevos personajes también están Rosalía, Billie Eilish y Taylor Swift, en el apartado de iconos del pop; Adele aparece con su nueva figura encogida pero con un vestido de madre del novio a pesar de tener poco más de 30 años.

También se estrenan en el formato muñeco Johnny Deep caracterizado como Jack Sparrow y un Brad Pitt maduro, en lugar de su momento más álgido como sex symbol. También los hermanos Roca, tres de las figuras más conseguidas del museo, porque son fruto de haberlos escaneado; y deportistas como Serena Williams, Pau Gasol, Marc Márquez y Fernando Alonso. "El Museo de Cera formaba parte del imaginario de la ciudad y queremos recuperarlo", dice el director de negocio de la institución, Àngel Cruz, que hace tándem con Toni Cruz, exmiembro de La Trinca y director artístico del museo. La inversión para la reapertura es de unos 6 millones de euros, como dice él mismo, y esperan recibir entre 150.000 y 200.000 visitantes en tres años. El precio de la entrada si se compra online es de 20 euros. El museo mantendrá como taquilla la conocida casita de la Rambla.

Dos artistas plásticos que se incorporan al recorrido, Frida Kahlo y Pablo Picasso, han salido especialmente bien parados. Otro de los lugares que se ha transformado es el del submarino: gracias a la figura de Greta Thunberg ahora es un ámbito para que los visitantes tomen conciencia de los problemas ambientales, y durante la visita llama la atención que no hay políticos catalanes más allá de los presidentes Macià y Companys. Quizás porque cada figura cuesta entre 10.000 y 30.000 y, en tiempos convulsos como los de ahora, las sensibilidades están a flor de piel, no fuera caso que hubiera algún accidente. Sí que están Angela Merkel y Barack Obama y un pasillo de buenos y malos: en una lado están Franco, Mussolini y Hitler. En el otro, Teresa de Calcuta, Mandela y Ghandi. Las malas lenguas dicen que ella no desentonaría en el bando contrario.

"La introducción de figuras nuevas será continua a partir del 2021", explica Cruz. La interactividad es el otro as con el que el Museo de Cera quiere atraer a nuevo público: uno de los nuevos ámbitos es un ascensor que se eleva por encima de Barcelona como si fuera un pájaro gracias al vídeo y hace un recorrido por lugares tan icónicos como el Hotel W, la Sagrada Familia, las Torres Venecianas y la Anilla Olímpica de Montjuïc. Y por lo que respecta propiamente a las figuras, han relajado las prohibiciones para que el público se pueda hacer fotografías con personajes tan queridos como Copito de Neu y Chewbacca. Y con Messi, que se quedará en el museo independientemente de su futuro en el Barça.

EDICIÓ PAPER 16/01/2021

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