El análisis de Antoni Bassas: 'Pedro Sánchez que estás en la Moncloa'

"Para tratar el problema con policías y jueces ya estaba Rajoy. Para cepillarse el estatuto ya estaba Guerra. En relación a Cataluña, ¿usted para qué quiere estar?"

Presidente Sánchez, le pediría que no se escondiera detrás de juegos de palabras eufónicos, sobre todo este al que últimamente le ha cogido afición de “En Cataluña no hay un problema de independencia sino de convivencia”. Por favor, mire la realidad de cara: ayer era un día de alto voltaje emocional y no pasó nada, como siempre. No magnifique los episodios de tensión que suele protagonizar la extrema derecha de siempre y la que se oculta entre la derecha parlamentaria nacionalista española. No se crea el relato interesado de las cadenas privadas porque, a pesar de este, Cataluña sigue siendo un país de paz. ¿Se sabe qué trabajo tuvieron ayer los 6oo policías que envió a Cataluña? Vamos, en cualquier lugar del mundo, un conflicto político como este  habría tenido otro tenor en la calle.

"Ese millón de personas le dijeron ayer que persisten y que persisten en paz. ¿Cuál es su respuesta para ellos?"

Presidente Sánchez, mire la realidad de cara: no haga como Rajoy, que veía cada año avenidas repletas como la Diagonal ayer y no se daba por aludido. Mire a esas personas: han salido cada año a centenares de miles, votaron el 9-N de 2014, el 1 de octubre de 2017, fueron reprimidos por la violencia policial que usted mismo censuró, tienen a sus líderes en la cárcel o en el exilio por gravísimos presuntos delitos com el de rebelión, que usted mismo dijo que no se habían producido. Ese millón de catalanes, los dos millones de catalanes que votan independencia y muchos miles más que votan otras opciones se sienten ultrajados por unas prisiones preventivas abusivas de las que abomina hasta su ministro d’Exteriores ante la BBC. Ese millón de personas le dijeron ayer que persisten y que persisten en paz. ¿Cuál es su respuesta para ellos? Porque decirles que primero tiene que haber un diálogo entre catalanes suena francamente pobre. Y el diálogo entre españoles sobre Cataluña, ¿para cuándo? Usted es el presidente del Gobierno. ¿No cree que le corresponde liderarlo? Y liderarlo con valentía, la misma que tuvo para plantar cara a todo el aparato de su partido, figuras históricas incluídas, y derrotarlas. Pase de las palabras como ‘diálogo’, o que preferiría que los presos dejasen de serlo, a los hechos. Para tratar el problema con policías y jueces ya estaba Rajoy. Para cepillarse el Estatuto ya estaba Guerra. En relación a Cataluña, ¿usted para qué quiere estar?

Libertad para todos los encarcelados, para los procesados, para los exiliados. 

Y que tengan un buen día. 

EDICIÓ PAPER 16/09/2018

Consultar aquesta edició en PDF