Publicitat
Publicitat

ABANS D'ARA

Las Hermanitas de los Pobres

De Mañé y Flaquer (Torredembarra, 1823 - Barcelona, 1901) a Diario de Barcelona (1-IV-1863). Fa 150 anys va arribar a Barcelona una institució solidària pionera. Foto: l'asil barceloní, 1880.

En la histórica Bretaña, frente de la pintoresca y renombrada ciudad de San Malo, levántase una pequeña población llamada San Servan, separada de la capital solamente por un brazo de mar que las mareas secan dos veces cada día. Los vecinos se dedican principal y casi exclusivamente a las industrias del mar, y en particular a la pesca del bacalao. Esto explica por qué allí se encuentran tantas familias desamparadas, tantos huérfanos y tantas viudas entregadas a sus propios recursos. […] ¡Triste vejez la de esas pobres mujeres! […] El vicario de San Servan, hombre de fe ardiente, inspirado por un vivo amor al prójimo, condenado a ese desconsolador espectáculo, pedía fervorosamente a Dios que le inspirase la manera de remediar aquellas miserias y de consolar aquellos desgraciados. […] Un día resolvió empezar su obra caritativa encargando a dos jóvenes que cuidasen a una vieja pobre y ciega en la buhardilla en que ellas se habían reunido. […] Pocos días después, otra anciana fue acogida allí […] He aquí el modesto origen que tuvo la consagración de las Hermanitas de los Pobres. […] Sin acudir a los acaudalados banqueros, que tal vez les cerrarían la puerta, y sin apelar a las ponderadas combinaciones de la ciencia económica que no conocen esas humildes y pobres criaturas, han realizado y están realizando prodigios, verdaderos milagros imposibles para la filantropía, fáciles y hacederos para esos destellos del amor divino que se llama caridad. […] Aquella Congregación que empezó en una buhardilla, a los veinte años contaba ya con más de mil hermanas, que asistían a ocho mil pobres, con el solo producto de las limosnas que recogían; […] Si no estamos mal informados, dentro de poco veremos recorrer nuestras calles por algunas de estas hermanas: ¡bienvenidas sean! Prometámosles, desde luego, en Barcelona una muy cordial acogida de todas las clases sociales y muy en particular de los proletarios, que son los más inmediatamente interesados en este instituto. […]